Carolina Baldomá
Esa tarde era azul como una copa de opalina
En este proyecto, la artista explora el universo emocional de niñas en profunda conexión con la naturaleza, que comienzan a atravesar la metamorfosis de la adolescencia: un espacio liminal donde lo incierto y las contradicciones se entrelazan.
Combina imágenes realizadas con distintos medios fotográficos y se centra en la experimentación alquímica para crear paisajes interiores imaginarios.
Una de las técnicas que utiliza es la cianotipia, que trabaja de manera experimental alterando sus procedimientos físicos y químicos tradicionales. También trabaja con antotipos y copias a la clorofila, incorporando elementos de la naturaleza que se convierten en materialidad dentro de la obra.
Ciencia, arte y naturaleza se fusionan expandiendo fronteras, tal como lo hacían los antiguos alquimistas. La alquimia hace su magia espejando cuerpo y alma, negativo y positivo, realidad y ficción.
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